Después de una granizada, la prisa por comprobar cada marca puede jugar en contra. Lo primero es documentar el estado del vehículo con calma.
Fotografía el coche con luz lateral
La luz frontal oculta muchos hundimientos. Busca una zona cubierta o una hora con luz suave y fotografía techo, capó, maletero, puertas y aletas desde varios ángulos.
No calientes ni presiones la chapa
Los trucos caseros pueden estirar el metal, dañar el barniz o complicar una reparación posterior. Evita ventosas improvisadas, agua hirviendo y golpes desde el interior.
Revisa el parte del seguro
Si vas a dar el parte, guarda las fotos originales y anota la fecha y el sitio donde te pilló. Pregunta a tu compañía qué proceso exige antes de autorizar ninguna reparación: en granizo lo habitual es que lo cubra el seguro, pero eso depende de tu póliza.
La valoración es panel a panel
El granizo suele dejar muchos impactos pequeños. El número de golpes, su profundidad, el material y el acceso determinan el tiempo de trabajo y la técnica adecuada.